Dicen que aquí se esconde un tesoro.
No todo lo que se guarda es oro.
A veces es una luz.
A veces es una hora del día.
De aquí se llevaron los romanos la piedra, cortada a mano, y al irse dejaron una cueva abierta que el tiempo llenó de historias: barcos que solo fondeaban con luna nueva, un animal del que hablaba todo el mundo y que nadie llegó a ver.
Abajo, en las mismas rocas, la doncella y el fadrí se cruzan como llevan haciéndolo desde antes de todo aquello.
Y a media tarde la luz baja recta hasta el fondo y enciende el azul por dentro, un rato, antes de irse.
Veinticuatro casas de tres alturas, con jardín privado.
Salón, comedor y cocina en un solo espacio, abierto a la terraza.
La luz también entra por el centro.
Piscina y jardines comunes.
En la cubierta un solárium con jacuzzi y toda la tarde por delante.
Las imágenes son recreaciones virtuales de carácter meramente orientativo y sin valor contractual. Los acabados, el mobiliario, la vegetación y los elementos decorativos son ilustrativos y no forman parte de la entrega. El proyecto podrá sufrir modificaciones derivadas de su desarrollo técnico y de las condiciones de la licencia de obra.
Creemos en una arquitectura irrepetible, inclusiva y sostenible. Capaz de alcanzar una dimensión universal desde una visión local, culturalmente arraigada y adaptada a un entorno único.ADORAS
ADORAS se resume en una frase que suena a taller antiguo: el trabajo hace el lugar. Repartido entre Alicante y Madrid, funciona como punto de encuentro de ideas.
El Campello es un pueblo de pescadores que sigue siéndolo. En la lonja, al lado del puerto, se subasta de lunes a viernes lo que ha entrado esa mañana, y es la única de España donde cualquiera puede sentarse a ver la puja y comprarle el pescado al que lo ha pescado.
Sobre el pueblo permanece en pie una torre del siglo XVI, construida para avisar de la llegada de los piratas. Cuatrocientos años después, continúa vigilando el horizonte y recordando que aquí las leyendas no pertenecen únicamente al pasado.
La gastronomía de El Campello nace del mar y de la tradición: pescado fresco, arroces y recetas sencillas que ponen en valor el producto local. Una cocina honesta, ligada al puerto y pensada para disfrutar sin prisas.
Playas de arena y calas de piedra dibujan un litoral lleno de contrastes, acompañado por un clima templado y luminoso que invita a alargar la vida al aire libre más allá del verano y convierte cada estación en una forma distinta de disfrutar el entorno: mañanas luminosas, tardes serenas y una relación cotidiana con el paisaje.